¿Cómo de importates son las descripciones de tus productos y servicios?

Si quieres hacer más atractivos tus productos y servicios, lo primero de todo es definirlos y presentarlos bien.

Hoy en día las descripciones de productos y servicios de tu página web o de tu tienda online son la manera más efectiva para aumentar la visibilidad en Google de tu página.

Prueba a ser original: Aunque siempre pensamos en Google, no debemos perder de vista que estamos buscando convencer a una persona de que adquiera nuestros productos o servicios.

Si consigues llamar la atención del potencial comprador mediante una pizca de orginalidad, ¡perfecto!. Pero cuidado, cuando decimos ser originales debemos insistir en NO copiar lasdescripciones de otras páginas, el contenido duplicado es uno de los grandes enemigos de cualquier proyecto web, Google lo penaliza.

Palabras clave: En tus descripciones has de hacerte una pregunta antes de lanzarte al ruedo.
– Primera pregunta, ¿Sabes qué quieres destacar?.
Una vez tenemos claro qué palabra o palabras clave queremos potenciar, lo ideal es hacer una frase llamativa y relevante para el usuario.


Ejemplo:
Si queremos posicionar un servicio de posicionamiento en buscadores, podemos pensar que nuesra palabra clave podría ser “PosicIonamiento en Google”. Una frase con esa palabra clave podría ser: “Mejoramos el posicionamiento en Google de tu tienda online optimizando las descripciones de tus productos”.

Potencia los beneficios de tus productos o servicios:
– Segunda pregunta, ¿Sabes realmente qué has de destacar?.

Además de expicar y contar lo que tu producto o servicio hace, una descripción será mucho más relevante para un usuario si ‘se imagina usándola’ o si ‘puede verse resolviendo su necesidad’ con tus palabras.

Prueba a contar en qué puede mejorar la vida del cliente tu producto o servicio y detalle cómo puede ayudarle. Una descripción al fin y al cabo trata de hacer ver las cualidades (o debería) del bien a adquirir.

Apela a emociones: La promoción que mejor resultado te dará será la que logre hacerse ver al cliente con el producto o servicio “en sus manos”. Una descripción que sea atractiva y que consiga apelar a las emociones del cliente será la más efectiva que podamos relizar.

Puedes intentar que el comprador se imagine cómo sería tener ese producto en sus manos o cómo sería con ese servicio que le estamos intentando ofrecer.